La montaña será más segura para todos si NO subimos con elementos de valor como celulares, cámaras, relojes, joyas y ipods. Nada de esto se necesita para disfrutar lo que generosamente ella nos regala. La seguridad la construimos entre todos. Estrategia de seguridad.

miércoles, noviembre 20, 2013

REDUCCIÓN DE LA RESERVA FORESTAL DE LOS CERROS ORIENTALES



Por: Juan Pablo Ruiz Soto en el periódico El Espectador

El Consejo de Estado se tomó siete años para reducir la extensión de la reserva forestal de los cerros orientales de Bogotá y ahora hay quienes erróneamente sostienen que la sentencia del Consejo creó la reserva forestal.

En la práctica, esta demora generó pérdida de gobernabilidad en los cerros orientales y permitió que avanzaran las construcciones irregulares en el área. Sería bueno investigar las causas de dicha demora, pues es inaceptable que se hayan requerido siete años para manifestarse respecto a la delimitación de la Reserva Forestal de los cerros orientales de Bogotá.

En 2005, el Ministerio del Ambiente había sustraído 973 hectáreas de la Reserva Forestal creada por Ley 133 de 1976, que tenía una extensión original de 14.116 hectáreas. Esta sustracción fue demandada por un grupo de ciudadanos que argumentaba que, si esto se llevaba a cabo, se generaría deterioro de la reserva y aumentarían los riesgos de desastres por deslizamientos en el área de la reserva. Ahora conocemos los límites definitivos.

Buscándole el lado bueno a lo ocurrido, esta sentencia debe generar acciones institucionales y ciudadanas para asegurar la existencia cierta y real de 13.143 hectáreas y evitar que la falta de gobernabilidad siga permitiendo que los cerros se urbanicen con vivienda popular y edificios lujosos de 20 pisos. Cerca de 2.000 viviendas se construyeron de manera irregular en la zona inicialmente delimitada como reserva y recientemente vemos muchas construcciones de lujo que reemplazan las antiguas viviendas populares llamadas de “invasión”. Esta dinámica de ocupación es una expresión más de falta de gobernabilidad en las narices del Gobierno Nacional, regional y local. Todos los empleados públicos, de diferentes niveles y estratos, observan día por día desde las ventanas de sus oficinas lo que allí está pasando.

Según la administración distrital, el 50% del área sustraída no está construida y se mantendrá sin construir, siguiendo lo dictado en el Plan de Ordenamiento Territorial. Esperemos que así sea y que en el área construida no sigan cambiando las casas de dos pisos por edificios de 20 pisos. El Pacto de Borde, firmado en julio de este año por el alcalde de Bogotá, el director de la CAR y algunos representantes de los habitantes del borde, debe entrar en plena vigencia. Esperamos que el camino peatonal propuesto por la Fundación Cerros de Bogotá ahora sí se pueda ejecutar y se convierta en un límite gráfico de los cerros que impida que las construcciones sigan loma arriba. También debemos trabajar para que el acceso de la ciudadanía a los cerros orientales sea cada día mayor y más seguro, garantizando la conservación y recuperación de los recursos naturales allí presentes, tal como lo viene impulsando la organización Amigos de la Montaña.

Si convertimos los cerros en espacio de educación ambiental, recreación familiar y lugar para el deporte y el ejercicio, Bogotá será una ciudad con menos violencia intrafamiliar y mejor calidad de vida. Más vale tarde que nunca: recuperemos nuestros cerros orientales para su función ecológica y social.

2 comentarios:

IVAN ROMERO dijo...

LA HERMOSA "LOMA" DE SUBA, MIREN COMO ESTA Y LO QUE LE ESPERA!!!!!!!!! POR FAVOR LA QUEREMOS....LOMA!!!!!!!

Anónimo dijo...

Esos edificios son espantosos y a mi si me parece que se debe investigar quienes están detrás de este tipo de proyecto sobre las montañas.