La montaña será más segura para todos si NO subimos con elementos de valor como celulares, cámaras, relojes, joyas y ipods. Nada de esto se necesita para disfrutar lo que generosamente ella nos regala. La seguridad la construimos entre todos. Estrategia de seguridad.

lunes, agosto 03, 2009

Desde la Quebrada La Vieja - Primera parte


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La expresión de un sentimiento.

Los amigos de la montaña somos personas que con nuestro caminar, en un dialogo constante y profundo de varios años con la montaña, nos hemos dejado tocar y hemos sido moldeados por ella, y en esa relación ella nos ha enseñado a amarla y a cuidarla.

Mientras que durante el día la ciudad nos desnaturaliza, temprano en la mañana la montaña, en su generosidad, nos vuelve a naturalizar. Hoy la concebimos como un lugar sagrado. Hablamos con emoción de ella como si se tratara de una persona amada. Nos duele profundamente ver que alguien se lleve una flor, nos mortifica encontrar un papel o una botella en el suelo.

Así como sucede entre las personas; que se nos pasa la vida intentando cambiar a los demás, hasta que con el tiempo descubrimos que a duras penas podemos lograr cambiarnos a nosotros mismos, y finalmente comprendemos que la única alternativa que tenemos es la de aceptarnos y querernos como somos, de la misma manera hemos aprendido a amar y a gozar la montaña tal y como es ella, en su belleza y en sus dificultades, contemplando su vegetación siempre cambiante, alegrándonos con el canto y el vuelo de los colibríes o con la presencia imponente de las pavas paradas sobre un trompeto, mojándonos con la lluvia, saltando sobre la quebrada y a veces cayendo en ella, pasando con dificultad por encima de un árbol caído o resbalándonos en el barro después del aguacero del día anterior. Así es la montaña y así la queremos.

No entendemos muy bien cuando se nos pregunta qué se le podría mejorar a nuestra montaña. La vemos perfecta. La vemos tan frágil que sentimos temor de lo que le pueda pasar con cualquier intervención mayor a la de las huellas de nuestras botas.

Pensamos que si evitamos agredir a la montaña, eso que ha ocurrido en nosotros, también puede ocurrir en los demás habitantes de la ciudad. Sin tener que pensar en adaptarla a nuestros miedos y necesidades creemos que se pueden crear las condiciones para que la montaña en particular, y los cerros orientales en toda su extensión puedan convertirse en un maravilloso espacio, que además de verlo como una reserva natural, lo veamos como una reserva para construir comunidad y construir ciudad.

Muchas gracias a la Empresa de Acueducto de Bogotá y a sus guardabosques por haber logrado conservar durante tantos años, en medio seguramente de inmensas dificultades, este sagrado lugar, para bien de presentes y futuras generaciones de bogotanos y colombianos.

Amigos de la Montaña
Bogotá, junio 6 de 2009.

La amiga de la montaña Martha Rodríguez nos envía las siguientes fotos tomadas en el desayuno de amigos de la montaña en que leimos el anterior texto, compartimos un delicioso desayuno y conversamos sobre temas comunes como la seguridad y el cuidado de la montaña:

domingo, agosto 02, 2009

El día de la familia en Semillas Creativas

El primero de agosto, por invitación de los maestros y los niños de la Biblioteca Semillas Creativas del Barrio Juan Pablo II, en Ciudad Bolivar, asistimos a la celebración del día de la familia.

Unas tres semanas antes habiamos promovido entre los amigos de la montaña una colecta de libros para niños y jovenes. Se reunieron 18 cajas, aproximadamente 350 libros, que se llevaron ese día para enriquecer la colección de la biblioteca.

Otros amigos de la montaña completaron dos computadores, y el amigo de la montaña Esteban Camargo donó un juego completo y nuevo de muebles para oficina que le cayeron muy bien a la biblioteca. También recibimos apoyo para el transporte del trasteo y de los amigos de la montaña que asistimos ese día.

Al llegar fuimos recibidos por el grupo de jovenes que lidera la biblioteca. La profesora Luz Dary nos dio la bienvenida y nos contó la historia del trabajo que desde hace aproximadamente 20 años vienen adelantando. Nos contó que esta era la tercera generación de jóvenes al frente de la biblioteca, y que ya están cerca de entregar las llaves de la puerta a la cuarta generación de jóvenes que se viene preparando para tomar las riendas.

Son muchas y muy valiosas las labores que adelantan y que ya hemos mencionado en entradas anteriores de este blog, la principal de las cuales yo me atrevería a resumir en la alfabetización de niños y jovenes de su barrio, y preparación y nivelación de aquellos que por diversas razones se encuentran por fuera del sistema escolar, buscando reintegrarlos dentro del sistema escolar estatal.

Una vez reintegrados se les hace seguimiento, y los niños continúan asistiendo a la biblioteca para hacer sus tareas y buscar apoyo en las materias en que lo necesiten. Es además un espacio muy importante de socialización en el que encuentran una verdadera familia, como ellos mismos se describen y como pudimos observar.

Después pasamos al frente de la biblioteca y vimos el sapo que con el apoyo de los amigos de la montaña se pudo restaurar. Este sapo no solo sirve para el juego de los niños, sino que se ha convertido en un hito dentro del barrio que todos los vecinos identifican.

Cerca de este lugar se encuentra el monumento resultado de un ejercicio de reconstrucción de la memoria sobre una masacre ocurrida hace 17 años, en la que murieron 12 jóvenes y 7 adultos del barrio. Como ustedes se podrán imaginar, es un lugar muy importante para los jóvenes de Semillas Creativas y para toda la comunidad.

Luz Dary nos explicó el sentido del monumento y expresó el agradecimiento a los amigos de la montaña por el apoyo en la restauración.

Después fuimos a almorzar y regresamos a la biblioteca para llevar a cabo una de las tareas para la cual habíamos sido invitados, que era la de pintar en la calle, al frente de la biblioteca, los juegos en que los niños se recrean y aprenden. Los amigos de la montaña aportamos el dinero para comprar pinturas de colores, las mismas con que se pinta la señalización de las calles de la ciudad, esto con el fin de que permanezcan mucho tiempo sin borrarse.

Después de una explicación de Luz Dary sobre los juegos que íbamos a pintar, cerramos la calle para evitar el paso de carros y escogimos un lugar para cada juego. Hasta ese momento los amigos de la montaña nos sentíamos un poco temerosos e incredulos de acertar, pero muy timidamente con yeso empezamos a dibujar.

A un lado de la calle, Luz Dary preparaba las pinturas y repartía brochas y pinceles inicialmente entre los amigos de la montaña.

De pronto empezaron a llegar niños también a pintar. Nos pedían permiso de ayudar y en ocasiones nos pedían prestadas nuestras brochas. Nosotros temerosos de que de pronto fueran a dañar nuestro trabajo no soltábamos las brochas, diciéndoles que lo que pasaba era que se trataba de un trabajo que tocaba hacer con un gran cuidado.

Llegó un punto en que ya no nos pudimos resistir más y soltamos nuestras brochas para que ellos nos pudieran ayudar.

Y a los pocos minutos nos dimos cuenta que eran ellos los que sabían hacer bien el trabajo, y que si hubieramos sido nosotros solos los encargados habrían quedado unos juegos cuadriculados y simples.



Sacaron parlantes con música a la calle, y entre brochazo y brochazo bailábamos acompañados por los Carrangueros y los Enanitos Verdes.

Y las profesoras le pusieron su toque de humor y entusiasmo.





Y esta es la casa de la biblioteca. Podemos ver las espaldas del majestuoso sapo.

Cada amigo de la montaña, con su grupo de niños le dieron su toque particular a cada juego.

Y esta era la artista más pequeña que cuando cogía el pincel era como si cogiera una escoba.

Un niño me pidio prestada la cámara para tomarle una foto a la Profe.



Y esta es una panorámica de la rumba que se armó.

Vecinos que vinieron en sus bicicletas a ver lo que estaba sucediendo.



Y estas son algunas imagenes de la tarea ya más avanzada, tomadas desde el techo de la biblioteca.

En la siguiente foto se puede ver un juego llamado Escalera, que se juega con dados, y que en su forma tradicional el jugador que recorra primero los escalones de la escalera, de premio llega al cielo.

Nosotros pintamos nuestra versión haciéndole una pequeña variación, de tal manera que el primer niño que recorra toda la escalera llega al Claro de Luna.

Como pueden ver, si no hubiera sido por los niños, el resultado final habría sido bastante pobre.

Y esta fue la inauguración en la que los niños empezaron a jugar.

Esta fue una sorpresa cuando nos encontramos que los niños y los maestros habían pintado en la calle este agradecimiento a los amigos de la montaña.

Una vista del barrio, tomada desde el techo de la biblioteca.

Y esta niña, que se había encargado de pintar solamente con pintura verde, vino a mostrarnos una mariquita que se había encontrado.



Después subimos al segundo piso a hacer entrega a los niños de las ayudas didácticas que los amigos de la montaña habíamos comprado para ellos.

Y después de entregarnos una muy bella cartelera de agradecimiento que habían preparado para nosotros, nos invitaron a tomar un refrigerio.

Antes de partir les entregamos un apoyo de los amigos de la montaña para una actividad que en el mes de octubre van a tener con motivo del día de los niños.

Vino entonces la foto de despedida.

¡GRACIAS SEMILLAS CREATIVAS! y ¡HASTA LA PRÓXIMA!


Algunas fotos fueron tomadas por Esteban Camargo.